Ver Aves Cerca de tu Casa Podría Mejorar tu Salud Mental

Esta semana nos despertamos con la gran noticia que publica la revista científica Bioscience: el hecho de ver aves desde la ventana o el jardín de nuestra casa podría tener una relación directa con nuestro bienestar mental. Al menos eso afirma el nuevo estudio, al parecer, las personas que viven en zonas en las que hay presencia de aves, arbustos y otros árboles son menos propensas a tener depresión, ansiedad o estrés.

Investigadores de la Universidad de Exeter, en Reino Unido y de la Universidad de Queensland, en Australia han llevado a cabo un enorme estudio en el que han participado más de 1000 personas y en el cual han estudiado la influencia de las aves y de la vegetación en la salud mental.

Han descubierto que aunque se trate de vecindarios urbanos, la presencia de las aves tienen grandes beneficios para nuestra mente. También vieron como las personas que pasan menos tiempo al aire libre tienden a tener más ansiedad o depresión.

Cuántas más aves, menos estrés, afirman los científicos

Cualquier ave nos vale. Los investigadores contabilizaron la variedad de las aves comunes como los petirrojos, los mirlos, los herrerillos y los cuervos. Sin embargo, no encontraron ninguna relacion entre las especies de aves y la salud mental. La clave parece estar en el número de aves que las personas pueden llegar a ver a través de su ventana o desde el patio de su casa.

También se dio mucha importancia a la interacción. Aunque la persona no sepa de qué tipo de ave se trata, el efecto sigue siendo beneficioso para la salud mental. Si además, tenemos la posibilidad de alimentar a estos pequeños seres desde la palma de nuestra mano, el efecto es todavía mayor.

Las aves tienen cierto poder terapéutico

Según uno de los investigadores principales del estudio: “Las aves que revolotean alrededor de nuestros hogares, o en la naturaleza en general, pueden tener un papel muy importante en el cuidado preventivo de la salud, convierten las ciudades en lugares más saludables y alegres en los que vivir“.

Esta asociación positiva entre las aves y las plantas que nos rodean y nuestra salud mental se podría aplicar a otros ambientes como residencias para ancianos, hospitales, ingresos domésticos, etc. Sin duda, todo un descubrimiento que se suma a los ya existentes que han demostrado que la observación de aves y otros pájaros en la naturaleza hace sentir más relajadas y felices a las personas.

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