¿Cómo tratar las hemorroides?

Las hemorroides suelen ser una especie de tabú en la sociedad ya que pocos comparten acerca de este tema, lo que ha traído como consecuencia la práctica de tratamientos empíricos poco efectivos que en algunos casos han provocado un desarrollo negativo de la enfermedad.

Uno de los objetivos principales en el tratamiento de la almorrana, sobre todo si se encuentra en su estado inicial, es disminuir las molestia ocasionadas al defecar, para lo cual es necesario lograr que las deposiciones sean más blandas, evitando producir una diarrea que complique la situación, logrando eliminar los desechos sin mucho esfuerzo.

Llevar un hábito de higiene anal y evitar el estreñimiento son puntos claves para aliviar los dolores ocasionados por las hemorroides. Sin embargo, lo ideal es acudir al médico para evaluar la situación de la almorrana y proceder con el tratamiento más favorable.

Terapia para las hemorroides

Existen diversas terapias que ayudan a la eliminación de las hemorroides, estas son comúnmente usadas cuando la enfermedad ha aumentado su intensidad, produciendo mayor molestia.

Una de estas terapias es la escleroterapia, la cual está basada en la inyección de un líquido irritante, similar al fenol en aceite de almendras al 50%, colocada en la submucosa con la intención de disminuir la vascularidad y crear una fibrosis para evitar el prolapso del tejido y permitir que los síntomas mengüen.

También está la ligadura mediante bandas elásticas, esta consiste en colocar sobre el cuello de la hemorroide una pequeña banda elástica de goma, impidiendo el flujo sanguíneo, hasta volverla necrosa. Luego de 3-5 días, la banda y la hemorroide se caerán, dejando una pequeña cicatriz que impedirá que el tejido vuelva a prolapsarse y sigan produciéndose síntomas.

Aplicar baños de asiento con agua tibia en un tiempo aproximado de 10 a 15 minutos es de mucha ayuda para disminuir las molestias.

Tratamiento mediante fármacos para la almorrana.

Para tratar las hemorroides con fármacos se debe emplear medicamentos tópicos. La mayoría de los productos comerciales no curan el problema de la almorrana más suelen ser efectivas en el tratamiento de hemorroides más agudas. Son varios los componentes que se usan para tratar la almorrana: vasoconstrictores, corticoides, anestésicos locales, antisépticos, astringentes, rubefacientes y protectores. Por lo general, los medicamentos para las hemorroides se hacen con la combinación de estos componentes. Para un tratamiento local de la almorrana se usan pomadas, ungüentos, enemas y supositorios.

  • Vasoconstrictores: La efedrina y la epinefrina son muy eficaces en el tratamiento de las hemorroides, estas van aplicadas sobre la mucosa rectal y su función es comprimir las paredes de los vasos sanguíneos dilatados, aliviando el dolor, la irritación, el picor y la sensación de tensión.
  • Corticoides: Ideales para tratar la inflamación, por esta razón se le indica al paciente su uso cuando la almorrana está prolapsada e inflamada. Su tratamiento no debe sobrepasar de 7 días, ya que puede ocasionar un debilitamiento epitelial.
  • Anestésicos locales: Generan un alivio inmediato al entrar en contacto, aplacan el dolor, el picor y la irritación. De igual forma que lo corticoides, su uso no debe ser prolongado ya que puede ocasionar reacciones alérgicas y es totalmente desaconsejable su uso durante el embarazo.
  • Astringentes y rubefacientes: El uso de antisépticos proporciona una protección contra los procesos infecciosos y de igual forma son útiles en caso de padecer una baja higiene en el área anal. Los astringentes ayudan a aliviar la irritación, el picor y el dolor y se aplican tanto interna como externamente. Los rubefacientes son los que comúnmente se usan en los preparados hemorroidales ya que estos dan una sensación de bienestar y tienen una acción levemente similar a la vasoconstrictora, aplicándose de forma externa.
  • Protectores: Estos pueden ser de dos tipos, emolientes y capilares. Los emolientes sirven para prevenir la irritación y la pérdida de humedad cutánea y la irritación, mientras que los capilares funcionan como antiinflamatorios y venotónicos, siendo de mucha utilidad para retomar el control y la circulación venosa en la zona afectada.

¿Cómo prevenir las hemorroides?

Tomar previsiones permite ahorrar los malos ratos que produce la almorrana. Cuidar la alimentación, la higiene y hacer ejercicio son puntos de mucha ayuda para evitar sufrir de hemorroides. Algunos aspectos específicos que se deben tener en cuenta son:

  • Alimentación: Un régimen alimentario saludable, basado en una dieta con alto contenido de frutas, legumbres y especialmente fibra, junto con un consumo de al menos dos litros de agua diario para evitar el estreñimiento. Limitar el consumo de sal es importante ya que este ayuda a la retención de líquidos, provocando congestión en las venas. Hay que evitar también el consumo de alimentos o especias que causen irritación, tales como: mostaza, ajo, chile, vinagre, café, cebollas y grasas.
  • Ejercicio: Caminar o nadar son dos excelentes opciones para ejercitar el cuerpo, ya que estos tonifican los músculos y ayudan a la circulación y al tránsito intestinal, disminuyendo los riesgos de sufrir almorranas. No es bueno practicar equitación, motociclismo o ciclismo.
  • Defecar: Es importante hacerlo de manera relajada, sin esforzarse mucho, también se debe hacer uso de papel higiénico suave y no perfumado, toallitas húmedas o agua tibia para limpiar el ano. Ir al baño siempre que se tenga ganas, sobre todo si se padece de estreñimiento, retrasar el momento de defecar empeora la situación, de igual forma, tampoco se debe prolongar el tiempo en el inodoro.

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