¿Conoces los primeros auxilios básicos? A todos nos puede interesar…

Los primeros auxilios son los cuidados inmediatos, adecuados y provisionales prestados a las personas accidentadas o con enfermedad, antes de ser atendidos en un centro asistencial. No son un tratamiento médico. Son un conjunto de decisiones que deben tomarse con sentido común para mejorar las condiciones de una persona hasta que sea atendida por un médico.

Es importante que personas que se dedican a tareas con una carga de responsabilidad sobre otras personas tengan nociones de primeros auxilios. Sería el caso de profesores, monitores, educadores, socorristas, etc.

Ante cualquier emergencia que requiera la atención de los primeros auxilios se deben conocer unas normas generales, que aunque son muy básicas, deben ser aplicadas de inmediato:

  • Sólo se debe actuar si se tiene la seguridad de lo que se va hacer. Ante la duda es mejor no actuar porque si no se sabe exactamente cómo atender a la persona accidentada podemos agravar su situación.
  • Conservar la calma, el “socorrista” debe mostrar una actitud de serenidad para poder concentrarse en la tarea y hacerla mejor y dar una imagen sosegada a la persona accidentada y a sus acompañantes.
  • Efectuar una revisión de la víctima para prestar atención a todas sus lesiones. A veces se atienden aquellas lesiones más visibles y no se comprueba si hay otras afecciones igual de importantes. Por ejemplo, una persona que haya sufrido quemaduras pero también fracturas. Lo más visible serán las quemaduras y puede que se deje sin tratar adecuadamente las fracturas.
  • Hacer la valoración de la víctima, de acuerdo con las siguientes normas:
    • No olvides que las posibilidades de supervivencia de una persona que necesita atención inmediata son mayores si ésta es adecuada y si el transporte es rápido y apropiado.
    • Haz una reconocimiento completo de la víctima, de sus acompañantes y registra la hora en que se produjo la lesión.
    • Da órdenes claras y precisas durante el procedimiento de primeros auxilios.
    • Inspecciona el lugar del accidente y organiza los primeros auxilios, según tus capacidades físicas y tu juicio personal.

Primeros Auxilios: Cómo actuar en las situaciones de urgencia más comunes

Primeros auxilios en heridas leves

  •  Se debe colocar a la víctima en una posición cómoda y preguntarle la causa de la lesión
  • Lavarse las manos y ponerse guantes de látex. No se debe tocar la herida con los dedos, y menos si la persona que está curando tiene una herida en la mano, por muy pequeña que sea
  • Se retira la ropa si ésta cubre la herida
  • Se seca la herida (dentro y en los extremos) haciendo toques suaves con una gasa nueva. Aplicar la gasa una sola vez. No se debe utilizar algodón, ropa, pañuelos o servilletas de papel; podrían infectar la herida
  • Se lava la herida con agua y jabón
  • Después se debe aplicar un antiséptico yodado
  • Finalmente, se cubre la herida con una gasa y se sujeta con un esparadrapo o vendaje si es necesario

Primeros auxilios ante una hemorragia externa

  • Se estira a la víctima
  • Ponerse guantes de látex
  • Se explora bien a la persona afectada para localizar la hemorragia correctamente. A veces puede estar oculta por la ropa o por la posición de la víctima.
  • Si la víctima está consciente debe beber suero o agua
  • Para controlar la hemorragia se deben seguir los siguientes pasos:
    • Presión directa: Aplicar sobre la herida una compresa o tela limpia. Si no se dispone de ellas puede hacerse directamente con la mano, siempre y cuando no se tenga ninguna lesión en ella (La mayoría de hemorragias se pueden controlar con presión directa)
    • La presión directa con la mano puede ser sustituida con un vendaje de presión cuando las heridas son demasiado grandes
    • Esta técnica se utiliza con la elevación de la parte afectada, excepto si se sospecha de lesión de columna vertebral o fracturas, entonces, antes de elevar la extremidad se deberá inmovilizar a la víctima.

Como actuar ante una fractura de hueso cerrada

Una fractura cerrada es cuando el hueso está roto pero la piel intacta. Veámos como actuar ante un caso de este tipo:

  • Tratar de restablecer el brazo o pierna fracturada a su posición natural sin causar dolor o molestias a la víctima
  • Aplicar cualquier material que sea firme: una tabla o una lámina ancha de hierro. Se debe aplicar de forma que sobrepase la articulación fracturada tanto por arriba como por abajo. Y poner pedazos de trapos u otro material suave entre el miembro fracturado y la “tablilla”.
  • También pueden usarse periódicos enrollados o revistas gruesas como sustituto de la tablilla en caso de no encontrar algo mejor
  • Fijar bien la “tablilla” de forma que quede bien ajustada. Atarla con un esparadrapo o pedazo de tela en tres partes
  • Trasladar a la víctima inmediatamente a un centro hospitalario

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